Novela gráfica

Las sombras del Cónclave

El paso común. Un álbum autoconclusivo de 64 páginas sobre lo que cuesta no firmar un mal acuerdo.

En desarrollo

La historia

Un informe independiente que pagó quien cobra los retrasos

Un pequeño consejo de comunidades del interior debe renovar el acuerdo de tránsito que usan para llevar repuestos a su planta de agua. Una operadora exterior les ofrece suministro estable a cambio de prioridad de paso: siempre sus cargas, siempre primero.

Xylia, la negociadora, descubre que el estudio que justifica esa exclusividad lo encargó el mismo intermediario que factura cada demora. Pero destaparlo no fabrica los repuestos que sus vecinos necesitan este mes.

No es una historia de conspiraciones galácticas. Es una historia sobre horarios de carga, límites de peso y una tubería secundaria que alguien lleva meses sin declarar averiada.

  • FormatoÁlbum a color de 64 páginas narrativas
  • GéneroCiencia ficción política con investigación material
  • PúblicoJuvenil y adulto. Sin gore
  • ContinuidadAutoconclusivo. No exige un segundo tomo
  • Primera muestraSeis páginas con acabado final
  • EdiciónDigital o impresa, por decidir

Reparto

Todos tienen algo material que perder

Nadie es el malo por naturaleza. Cada personaje defiende algo concreto: un empleo, un turno, una comisión, una firma que no quiere tener que retirar.

Protagonista

Xylia

Negociadora nacida dentro. Quiere mantener el suministro sin que su comunidad acabe dependiendo de una empresa. Lleva semanas callando el desgaste de una línea secundaria para no debilitar su posición.

Antagonista

Daro

Intermediario logístico. No provocó la avería ni el accidente. Su abuso consiste en usar una necesidad real y elegir qué información enseña para que su oferta parezca la única.

Desde fuera

Elena Reyes

Enlace de una delegación de la Autoridad de Accesos. Puede suspender la certificación de un operador. No puede dictar ley dentro, ni traer suministros de otro sistema en una semana.

Un carro de carga cruza una esclusa entre dos Cámaras habitadas
Exploración visual del paso habitado. No es una página del álbum.

Dirección de arte

Salones que caben dentro de una Cámara

Nada de catedrales kilométricas. El salón del consejo ocupa parte de una Cámara habitada, con el contenedor a la vista y arquitectura añadida por quienes viven allí: andamios, conducciones, telas, una sala de reuniones construida contra una pared que nadie construyó.

Los delegados no son razas de catálogo. Son personas con cargos, con ropa de trabajo y con ropa de acto oficial, que se conocen demasiado bien.

El álbum termina con un carro pequeño cruzando conforme al acuerdo, acompañado por gente que hasta esa semana no trabajaba junta. No hay detención espectacular.

Estado

Primero seis páginas terminadas

Antes de comprometer un álbum completo queremos ver seis páginas con acabado final: globos, anatomías, color y coste real por página. Hasta entonces no hay fecha, ni preventa, ni editorial anunciada.