Protagonista
Xylia
Negociadora nacida dentro. Quiere mantener el suministro sin que su comunidad acabe dependiendo de una empresa. Lleva semanas callando el desgaste de una línea secundaria para no debilitar su posición.
Novela gráfica
El paso común. Un álbum autoconclusivo de 64 páginas sobre lo que cuesta no firmar un mal acuerdo.
En desarrollo
La historia
Un pequeño consejo de comunidades del interior debe renovar el acuerdo de tránsito que usan para llevar repuestos a su planta de agua. Una operadora exterior les ofrece suministro estable a cambio de prioridad de paso: siempre sus cargas, siempre primero.
Xylia, la negociadora, descubre que el estudio que justifica esa exclusividad lo encargó el mismo intermediario que factura cada demora. Pero destaparlo no fabrica los repuestos que sus vecinos necesitan este mes.
No es una historia de conspiraciones galácticas. Es una historia sobre horarios de carga, límites de peso y una tubería secundaria que alguien lleva meses sin declarar averiada.
Reparto
Nadie es el malo por naturaleza. Cada personaje defiende algo concreto: un empleo, un turno, una comisión, una firma que no quiere tener que retirar.
Protagonista
Negociadora nacida dentro. Quiere mantener el suministro sin que su comunidad acabe dependiendo de una empresa. Lleva semanas callando el desgaste de una línea secundaria para no debilitar su posición.
Antagonista
Intermediario logístico. No provocó la avería ni el accidente. Su abuso consiste en usar una necesidad real y elegir qué información enseña para que su oferta parezca la única.
Desde fuera
Enlace de una delegación de la Autoridad de Accesos. Puede suspender la certificación de un operador. No puede dictar ley dentro, ni traer suministros de otro sistema en una semana.
Dirección de arte
Nada de catedrales kilométricas. El salón del consejo ocupa parte de una Cámara habitada, con el contenedor a la vista y arquitectura añadida por quienes viven allí: andamios, conducciones, telas, una sala de reuniones construida contra una pared que nadie construyó.
Los delegados no son razas de catálogo. Son personas con cargos, con ropa de trabajo y con ropa de acto oficial, que se conocen demasiado bien.
El álbum termina con un carro pequeño cruzando conforme al acuerdo, acompañado por gente que hasta esa semana no trabajaba junta. No hay detención espectacular.
Estado
Antes de comprometer un álbum completo queremos ver seis páginas con acabado final: globos, anatomías, color y coste real por página. Hasta entonces no hay fecha, ni preventa, ni editorial anunciada.